7 feb 2010
Estoy en una exposición sobre el diablo, exorcismos, etc... Veo una especie de lámpara antigua que compro en la tienda. Cuando llego a casa, la enchufo y la enciendo, pero, sólo se enciende la mitad, una parte de la bombilla está apagada. En ese momento, la tele se enciende, y salen las noticias, sobre incidentes paranormales: en un bosque, los árboles desaparecían al instante, y volvían a aparecer en otro sitio, donde se amontonaban y se tallaban solos. Los árboles parecían caras llorando. Entonces, veo entrar a mis padres y mi hermano pequeño en mi cuarto, diciendo que habían llegado. Entendí que la lámpara estaba maldita, y que los demonios llegaban. Nos escondimos dentro y debajo de la cama, hasta que aparecieron por la puerta unas cuantas personas de aspecto normal, pero eran demonios. Mi hermano empieza a llorar, y nos descubren, pero en ese mismo instante, se abre una ventana, y aparece aún mas gente, que no eran demonios, sino ángeles, que empiezan a luchar contra los demonios. Me uno a la batalla.
4 feb 2010
Estoy con un amigo en un café cuando se apagan las luces, y queda todo en una penumbra anaranjada iluminada por una vela que hay en una mesita alta cerca del mostrador, a la que hay sentado un sacerdote (aunque tiene el aspecto de un alto cargo). Cerca, hay una señora mayor con una extraña pluma de escribir en sus manos. El mango es de madera antigua y gastada, lleva en el extremo un artilugio de metal negro con una punta central con una plumilla, y otras dos a los lados (como un ancho tridente). Hace un gesto como de cortar afilando las dos laterales y dice que se la han dado para recordar que todavía tiene dos revisiones médicas pendientes. En la pala metálica del tridente se aloja también una cuchilla de afeitar, y todo lo guarda encajándolo en una pieza curva de madera, en la que se inserta una pequeña regla de madera gastada. Lo va a guardar en una funda de piel con forma de sobre con pliegues laterales de fuelle pero se lo pido para verlo de cerca. Es de un tafilete finísimo y suave, y en el interior hay grabados en relieve en rojo unos nombres de fabricante (parece italiano) y la fecha de 1497. Le pregunto que quién le ha dado esa antigüedad que tiene tanto valor, cuando el eclesiástico comenta despectivo y sin mirar, que será de 1997. Le miro y digo en voz alta con tono sarcástico que se trata entonces de una falsificación, y él lo sabe bien porque en eso, ellos son unos expertos...
Estoy pelando una manzana amarilla, y veo que está toda carcomida por dentro, con miles de pequeños gusanos blancos. La dejo en el plato pero mi hijo la coje para verla, haciendo que los gusanos caigan por encima de la mesa. Los recojo con la hoja de un largo cuchillo y los voy dejando en el plato. Tiro todo en una bolsa transparente con basura que había cerca, y para que no salgan, vuelvo a meterlo todo en otra, transparente también. Entonces veo que la que está dentro revienta haciendo un ruido sordo.
3 feb 2010
15 ene 2010
Voy a la tienda de Bellas Artes que está cerca de casa con la intención de hacerle una propuesta al tendero.“Te doy este dibujo mío a cambio de un lienzo en blanco”- pensaba decirle. Cuando llego habían muchos clientes, por lo que me daba vergüenza ponerlo en esa situación delante de todos. Después ellos harían lo mismo y el pobre se arruinaría (seguía pensando). Cuando llega mi turno, J. el tendero comienza a sacarme un montón de colores raros, recuerdo en especial un rojo muy intenso, precioso, pero demasiado líquido, como si fuera mercurocromo por la textura acuosa, no por el color. Era un rojo más oscuro, con una ligera tonalidad morada, como un vino tinto, pero más transparente. Después nos olvidamos de los colores y comenzamos a charlar (J., los demás clientes y yo). Incluso nos sentamos todos en el mostrador como si fuéramos adolescentes y comenzamos a filosofar. Uno de los clientes estaba a mi lado, pero no encima del mostrador sino de pie en el suelo. Éste se pone a hablar de su sobrina que acababa de cumplir 17 años y cuyos padres no dejaban salir con sus amigas a bailar o cosas de ese estilo. Yo le doy mi opinión diciendo que eso no estaba bien, que los padres podían aconsejarle buenas conductas, hablar con ella con franqueza diciendo lo que está bien y lo que está mal, pero nunca privarla de divertirse y conocer el mundo, ya que tarde o temprano se le vendría encima y peor si llegaba de golpe y porrazo. Prosigo diciendo que se suponía que ellos conocerían bien a su hija y que si ella no era muy influenciable no tendría por qué haber problemas, pues si las amigas se metían en algo peligroso ella no accedería fácilmente. Mientras voy diciendo todo esto miro a los demás para ver sus reacciones, buscando quizá alguna complicidad con ellos. Todos parecían estar de acuerdo conmigo, porque asentían con la cabeza como autómatas. Después de la charla comenzamos a bajar del mostrador. Muchos se despiden y van saliendo mientras que en la tienda sólo quedamos J., el cliente de la sobrina y yo. J. saca un vaso y empieza a preparar un mejunje extraño y me explica cómo se prepara: “echas alcohol de 90º, después tienes que sacarte agua del pecho...” y mientras dice esto veo que vierte un líquido rojo en el vaso, casi segura de que era sangre. Con los ojos como platos repito: “¿agua del pecho?, ¿y cómo es eso?”. J. y el cliente empiezan a reírse a carcajadas como burlándose de mí. J. me dice: “tómatelo, esta bebida se llama Stigmata”. Yo asustada me echo para atrás y digo que no. Ellos entonces cogen un vaso cada uno y se lo beben de un tirón. Todavía con el líquido en la boca sonríen (mofletes hinchados y labios apretados para que no saliera el líquido) mientras me miran con cara burlona.
14 ene 2010
Estoy arreglando la casa cuando de pronto empiezo a sentirme mal, mareada y con ganas de vomitar. Mi marido me lleva al médico y estoy tumbada llena de aparatos por todos lados que usarán para examinarme. De repente estamos en casa otra vez y le digo a mi esposo que estoy embarazada. Me siento muy feliz. Él me abraza casi llorando de alegría, porque era algo que buscábamos hacía varios años. Enseguida me veo con un bebé entre mis brazos, un bebé precioso. Y lo que sentía al mirarlo y abrazarlo no puedo explicarlo. Era una felicidad tan grande que no me cabía en el pecho y sólo podía llorar mientras sonreía. Recuerdo que mi bebé tenía los ojos azules y ni yo ni mi marido los tenemos de ese color, los tenemos marrones. Entonces yo bromeaba con mi marido como que el niño no era de él y él fingía enojarse, pero ambos sabíamos que el niño era de los dos. Entonces yo contaba a la gente que mis padres me habían dicho que yo nací también con los ojos azules y que después se fueron oscureciendo y cambiando de color. Después me pongo a pensar que el niño había nacido muy pronto. Saco la cuenta de que el bebé no había estado en mi vientre ni cuatro meses y entonces veo que era imposible. Le digo a mi esposo que cómo era posible que el bebé haya nacido tan grande y hermoso con tan poco tiempo de gestación. Él sólo se encogía de hombros y no sabía darme una respuesta. Voy a buscar a mi bebé y no lo encuentro por ninguna parte. Empiezo a desesperarme y a gritar que dónde está... busco como loca por toda la casa y veo a mi padre que está en la cocina y le pregunto desesperada. Me dice: “¿tu bebé?, se te cayó ahí en la bici estática”. Entonces voy corriendo como loca a buscarlo y veo un conejito de peluche tirado en el suelo. Me arrodillo y lo abrazo y lo beso y lloro de alegría de haberlo encontrado. Pero entonces me doy cuenta de que el bebé había estado todo el tiempo en mi imaginación y que todos me habían seguido la corriente. Me sentía indignada y me decía a mí misma que estaba loca, que nunca tendría hijos y que todos me odiaban por no haberme abierto antes los ojos. La misma sensación de angustia permaneció en mí muchas horas después de haber despertado.
20 dic 2009
En una televisión muestran a un niño que avanza por los pasadizos de ladrillo de las antiguas cloacas de Roma, saltando las rápidas corrientes y metiéndose por agujeros. Dicen que es algo que hace periódicamente para llegar hasta una gran cavidad que tiene 4.800 años de antigüedad y donde siempre se han reunido sus antepasados. Luego las imágenes son de una gran llanura de Alabama en cuyo subsuelo está esa cavidad. Se ven algunos árboles enormes y en primer plano cruzan unos jinetes a caballo con un paso muy metódico y disciplinado mientras algún soldado de guardia saluda con el arma inclinada hacia abajo.
18 dic 2009
En una gran sala oscura, están operando a alguien con el tórax abierto, cuando llega a otra mesa una urgencia con un infarto. Todos van hacia el nuevo paciente excepto un cirujano que yo conozco y su ayudante. Me acerco a ellos por si necesitan ayuda, y veo que el paciente, cuya cabeza estaba fuera de la mesa y se apoyaba en otra pequeña que había cerca, tenía un largo cuello en el que hacía un fuerte relieve la columna cervical torcida y desplazada por la mala posición de apoyo. Les aviso y lo recolocan, pareciendo que todo vuelve a su sitio, aunque pienso en las consecuencias postoperatorias. Terminan y se acercan a revisar lo que han intervenido, en unos modelos anatómicos que hay en una antigua vitrina. Se ve un interior de cráneo con unos largos ligamentos que descienden por el cuello y el cirujano nos muestra a la ayudante y a mí uno de ellos. Me acerco después a ver al paciente que ahora es una serpiente de mar, una morena, metida en un acuario cuadrado y muy plano. Al acercarme, salta mordiéndome, intento quitármela pero es escurridiza y se retuerce. Al final la lanzo al suelo, pero como un gato sigue saltando sobre mí y mordiéndome sucesivamente. Finalmente la arrojo, ya en forma de gato, cerca de una ventana semiabierta, por la que huye. La ayudante, que ahora es también un gato, sale tras ella y se oyen fuera los maullidos de pelea.
15 dic 2009
I'm watching TV with my boyfriend. So many celebrities appear in a sort of show where we could see Brad Pitt and Angelina, many American actors and actresses and singers like Shakira or Madonna, etc. Unexpectedly one of those famous people falls from the stage and we can see that it is Thalia who has fainted and fallen. I pretended to be worried, but I was really happy.
14 dic 2009
10 dic 2009
Hay un edificio que está como en ruinas y hay un tubo gordo que sobresale por una de sus paredes y yo estoy justo encima del tubo agarrada fuerte mirando hacia el vacío que había debajo. Yo estaba con el culete pegado en la pared del edificio y en el otro extremo del tubo estaba mi amigo Javi y estamos mirándonos las caras de miedo. Después el tubo empieza a moverse como si fuera de goma, no sé, como si se estuviera derritiendo, pero sin derretirse y comienza a pender como una cadena, pero ni Javi ni yo estábamos ya sobre él, sólo lo veíamos desde abajo. Era todo muy extraño, sensaciones extrañas, no sabría explicar. Estábamos ahora como conversando y opinando de los pisos nuevos que estaban en construcción por toda esa zona.
8 dic 2009
Estoy en mi habitación. Miro al techo y descubro que donde no solía haber nada, hay ahora una especie de mapa de constelaciones hecho de madera: las "estrellas" son bolitas de madera unidas entre ellas por finas barras de madera barnizada, todo ello pegado al techo. De repente, oigo el sonido de un piano a través de las paredes, y el armazón de madera sube y baja al ritmo de la música. Era el mecanismo del piano.
2 dic 2009
Nos vamos a trabajar mi nieta, su novio y yo porque trabajamos en la misma empresa, pero de repente me veo durmiendo en una cama personal con mi nieta y su novio está durmiendo en el suelo. No quiero que su novio esté durmiendo en la misma habitación que ella porque si el padre de mi nieta, que es mi yerno, lo viera se enojaría mucho. Así que lo despierto y le digo que se vaya a otra cama que habrá en otra habitación. El novio de mi nieta se despierta furioso y me dice "tú sólo quieres que yo desaparezca" y se va.
1 dic 2009
Camino de noche a lo largo del borde de un inmenso estanque rectangular y al acercarme a una de las esquinas veo el cuerpo de un muchacho flotando boca abajo junto a la orilla, al lado de un balón hinchable. Veo que tiene la cabeza girada y la nariz ligeramente fuera del agua, pienso que aún puede respirar y efectivamente noto que se mueve por lo que, venciendo cierto temor a meterme en el agua oscura, entro en el estanque (muy poco profundo) y recojo al joven en mis brazos. Lo llevo a cuestas hasta una gran casa cercana, como un club deportivo en el que un grupo de médicos nos reciben. Les digo que ha padecido un ictus cerebral y ellos hacen gestos y comentan que eso es un problema muy serio, pero parece que no hacen mucho caso y se van alejando tranquilamente cada uno por su lado.
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