09/10/2010

Veamos: He soñado que me tiraba en caída libre desde unos 50-70 metros desde una especie de acantilado a un río enorme super profundo sin morir! Y acto seguido me pongo a practicar rozamientos bastante intensos con Leo DiCaprio, quien dice va a enseñarme "el origen" de la atracción sexual...

15/05/2010

Era de noche y estaba con unos amigos que ahora no recuerdo quiénes eran. Estábamos en un callejón solitario y todo alrededor eran edificios silenciosos, unos pocos coches aparcados y escasas lámparas que alumbraban la calle. Teníamos la misión de descuartizar a alguien, pero antes teníamos que preparar un coche para la huida. Abrimos uno de los coches aparcados y dejamos dentro un llavero con 4 llaves (3 idénticas y una diferente). Pasa un hombre y se supone que lo descuartizamos, pero no vi nada de eso en el sueño, sólo sé que teníamos su cadáver en una maleta. Justo debajo del coche que nos alejaría de aquel lugar había como una especie de charco profundo a donde lanzamos la maleta que se hundió por completo al instante. Nos metemos en ese coche muy asustados, pero nos percatamos de que el llavero tenía 4 llaves idénticas. Entonces toda la operación había salido mal y teníamos que repetirla desde el principio.

13/05/2010

Estoy en el aeropuerto esperando que llegue la hora de subir a mi avión. Dejo mi equipaje para que lo guarden y entonces una trabajadora del aeropuerto me hace entrar a un salón y me dice que espere allí hasta que sea la hora de embarcar. Cuando entro al salón esa joven me deja dentro pegando un portazo. Veo que allí habían cuatro chicas de unos 20 años y otra señora muy gorda que tendría unos 60 y estaba sentada sobre una mesa llena de comida. Las 4 jóvenes me dicen al unísono -nosotras somos de los fariseos- y la señora gorda continúa -y yo de los hebreos-. Yo no contesto nada. Intentando ignorarlas me acerco a un sillón y me siento. La señora pretende llamar mi atención preguntando mi nombre. Yo la miro pero no le digo nada. Me dice, -quieres un poco de gato- y veo que sobre la mesa había un gato sentado, erguido en sus patas delanteras, pero sin pelos y con la carne dorada, como asado. La mujer arranca un trozo de carne del animal y empieza a comérselo. Me da mucho asco pero no hago ningún gesto, miro a otro lado como si nada de aquello me inmutara. Después la mujer se levanta de la mesa y se quita toda la ropa y comienza a caminar así desnuda por todo el salón. Yo me quedo pasmada y me sentía cada vez más incómoda. Escucho un murmullo entre las jóvenes y cuando las miro veo que están inquietas, como locas mirando a la señora. La miraban con deseo, como si fueran hombres. Le echaban miradas lascivas y se movían en sus sillas como autoconteniéndose para no saltarle encima. Eso ya me parecía demasiado y me levanté y me acerqué a la puerta para salir de allí.

17/04/2010

Veo una nave espacial que se va alejando de la Tierra, la veo desde fuera, como si la acompañara volando a su lado.
En las noticias de la televisión hablan de un objeto volador desconocido que han localizado y sacan imágenes de su seguimiento a través de radar, en cuya pantalla se ve un punto verde difuso y luminoso que la cruza. Veo también la línea de un avión comercial que cruza por encima de la luz verde.
Nos acercamos a un planeta donde la nave suelta un contenedor que al caer se transforma en una esfera irregular de metal mate y grisáceo que rueda por la superficie, cubierta por un polvo blanco como la harina. Al rodar por la inercia, casi hace carambola con otras dos o tres bolas similares que hay en el suelo.
Estoy ahora con más gente, uno de ellos tiene una pequeña plantita muy delicada y fina, de un palmo de alta y enraizada en un cuadrado de papel blanco. La han desarrollado en la Tierra y la han traído en el contenedor espacial para cultivarla en este planeta. Comentan que es una planta que crece en el inconsciente y que es la planta de la autoestima, la autoafirmación, la asertividad... Pregunto por qué cultivarla tan lejos, a más de once mil millones de años luz de la Tierra. Contestan que es por si algún día la tienen que prohibir.
Digo que hay que encontrar ahora un buen sitio para plantarla, ya que ahora el suelo parece estar formado por grandes planchas de madera. Además estamos junto a una sala de la que sale música y ruidos de una fiesta. Comento que si la plantamos cerca, pueden salir y comerse la planta.
Entramos y voy reconociendo que los que están en la reunión somos nosotros mismos pero de jóvenes, como si hubiéramos viajado en el tiempo.

07/04/2010

Sueño que la mujer de Obama saca un calendario con fotos de su marido y de sus hijas. Todos felices, posando en el jardín y en los salones de la casa blanca. Obama se ve algo gracioso porque está vestido con ropa de irse a jugar golf y con el pelo un poco largo y peinado hacia arriba como un puercoespín, como se peinan ahora los jóvenes. Recuerdo una foto también en donde él carga a su hija mayor y la mira como si ella fuera un bebé, pero está bastante alta, casi del tamaño de él, y los pies de ella quedan arrastrando por el suelo.

17/03/2010

Mis abuelos vienen a visitarme. Me sorprendo porque dentro de unos pocos días llegaría una tía a quedarse un mes con nosotros y yo tenía que darle incluso mi cama y dormir sobre un colchón de espuma en el suelo. Mis abuelos sabían esto y yo les pregunto que por qué se les ocurre venir justo cuando mi tía está a punto de llegar; si es que no hay espacio para todos. Ellos dicen que se aburrían mucho en casa; pero empiezan a hacer cosas raras y hay que estar supervisando todo el tiempo, como si fueran dos niños pequeños. Por ejemplo, pillo a mi abuelo duchándose con la puerta del baño abierta y todo el mundo podía verlo desnudo a través de la mampara, o mi abuela enciende mi ordenador sin tener idea de como funciona, pero yo con los nervios a punto de estallar, conteniéndome les digo que por favor se estuvieran tranquilos, que qué les pasaba y por qué se comportaban de esa manera... Después, para colmo, viene mi novia a casa y no sé por qué motivo se trae a un montón de gente y además comienza a sacar mis dibujos y a ponerse a dibujar sobre ellos, como repasando las líneas de contorno y todo delante de toda esa gente que yo no conocía. Ellos miran como ella repasa el dibujo y se quedan admirados y sonríen y la felicitan como si hubiera sido ella la que hubiera dibujado todo... Yo me quedo alucinado, no sabía que hacer. Tenía unas ganas tremendas de gritar con todas mis fuerzas y sacarlos a todos a patadas de mi casa. Se estaban volviendo locos o qué... Fue terrible, me desperté con mucha ansiedad.

04/03/2010

Estoy con mi familia en lo alto de las gradas de una especie de gigantesco estadio repleto con miles de personas. El espacio inferior es como un solar en obras en el que se ve también un canódromo. Un perro blanco olfatea nervioso en las rendijas de una construcción de hormigón que hay en el centro del circuito.
Hacia mi izquierda, en el suelo central del estadio, un operario coloca una enorme roca en un agujero del suelo de más de un metro de boca. Conforme la piedra se va asentando, va descendiendo al ir desmoronándose los bordes de tierra del orificio. Se detiene en un resalte más estrecho y finalmente cae por una especie de sima profunda. Ahora veo la cavidad a la derecha del estadio. Espero inquieto el ruido de la caída en el fondo, pero tarda muchos segundos, dándome cuenta de que el estadio se sitúa encima de una gran sima subterránea. El golpe de la roca al tocar fondo, hace temblar todo y las paredes de la sima comienzan a desmoronarse y ser engullidas por la caverna, extendiéndose la boca hacia las gradas donde se encuentra la muchedumbre que parece no darse cuenta del peligro de hundimiento de todo el complejo. De hecho pienso que ya ha debido de ir cayendo la gente que estaba en las pistas y que nunca podrá ser rescatada.
Me vuelvo hacia mi izquierda (estoy en la grada superior) y hago gestos y grito a la fila para que vayan saliendo inmediatamente pero con tranquilidad por la salida de una rampa al exterior que hay en la parte superior. Pienso con inquietud que mi mujer se había ido unos instantes antes hacia la zona de la derecha de las gradas, más cerca de la zona de la sima que se abre.

03/03/2010

Estoy en un bosque y veo a lo lejos una casita de madera con porche. Estaba un poco descuidada y vieja. Veo a mi prima Leticia salir al porche, pero ella no me ve a mí. Yo estoy escondida entre los árboles. Todo está muy silencioso y siento una gran soledad dentro de mí. En toda aquella espesura estábamos sólo las dos. Ella seguía allí, girando la cabeza despacio, mirando para todos lados con los ojos entornados, como queriendo divisar algo a lo lejos. Entonces escucho un grito ahogado a mi lado y veo a mi bisabuela ahí mismo al lado mío que se está hundiendo en un pantano y está pidiéndome ayuda estirando los brazos hacia mí y con una voz desesperada, pero muy bajita, apenas se oía.

08/02/2010

Quedo con mis amigos a tomar un café y Anabel le dice a Marta: "¡Andaaa, qué guapa con ese pelo!" Marta empieza a explicarle el por qué se había teñido de rojo bla bla bla... y yo mientras la observaba y la veía espantosa. Tenía un trozo de raíz canosa, y el tinte rojo ya estaba descolorido y sólo en las puntas. Ellas siguen conversando y yo me empiezo a aburrir, así que me levanto de la mesa y voy con dos chicos (se supone que amigos míos, pero no recuerdo sus caras)a una pequeña sala que había en uno de los laterales del local. Cuando entro allí con ellos la puerta se cierra de golpe y yo pego un salto y me giro asustada. La puerta era metálica como las de las cajas fuertes, pero muy grande. Suelto una risita para disimular mis nervios y después veo unas escaleras que dan hacia una planta inferior y entonces al final de la misma veo una hiena rabiosa mostrándome los dientes. Pego un grito y salto a un estante que había por ahí, y así todo pasó muy rápido (siento una explosión, una fuerte llamarada inunda la habitación y desaparece y además me imagino a la hiena subiendo despavorida y hambrienta por las escaleras). Todo ello en un segundo. Después me bajo del mueble y riéndome le digo a los chicos: "¡qué pasada!, es la segunda vez que tengo este sueño".

07/02/2010

Estoy en una exposición sobre el diablo, exorcismos, etc... Veo una especie de lámpara antigua que compro en la tienda. Cuando llego a casa, la enchufo y la enciendo, pero, sólo se enciende la mitad, una parte de la bombilla está apagada. En ese momento, la tele se enciende, y salen las noticias, sobre incidentes paranormales: en un bosque, los árboles desaparecían al instante, y volvían a aparecer en otro sitio, donde se amontonaban y se tallaban solos. Los árboles parecían caras llorando. Entonces, veo entrar a mis padres y mi hermano pequeño en mi cuarto, diciendo que habían llegado. Entendí que la lámpara estaba maldita, y que los demonios llegaban. Nos escondimos dentro y debajo de la cama, hasta que aparecieron por la puerta unas cuantas personas de aspecto normal, pero eran demonios. Mi hermano empieza a llorar, y nos descubren, pero en ese mismo instante, se abre una ventana, y aparece aún mas gente, que no eran demonios, sino ángeles, que empiezan a luchar contra los demonios. Me uno a la batalla.

04/02/2010

Estoy con un amigo en un café cuando se apagan las luces, y queda todo en una penumbra anaranjada iluminada por una vela que hay en una mesita alta cerca del mostrador, a la que hay sentado un sacerdote (aunque tiene el aspecto de un alto cargo). Cerca, hay una señora mayor con una extraña pluma de escribir en sus manos. El mango es de madera antigua y gastada, lleva en el extremo un artilugio de metal negro con una punta central con una plumilla, y otras dos a los lados (como un ancho tridente). Hace un gesto como de cortar afilando las dos laterales y dice que se la han dado para recordar que todavía tiene dos revisiones médicas pendientes. En la pala metálica del tridente se aloja también una cuchilla de afeitar, y todo lo guarda encajándolo en una pieza curva de madera, en la que se inserta una pequeña regla de madera gastada. Lo va a guardar en una funda de piel con forma de sobre con pliegues laterales de fuelle pero se lo pido para verlo de cerca. Es de un tafilete finísimo y suave, y en el interior hay grabados en relieve en rojo unos nombres de fabricante (parece italiano) y la fecha de 1497. Le pregunto que quién le ha dado esa antigüedad que tiene tanto valor, cuando el eclesiástico comenta despectivo y sin mirar, que será de 1997. Le miro y digo en voz alta con tono sarcástico que se trata entonces de una falsificación, y él lo sabe bien porque en eso, ellos son unos expertos...
Estoy pelando una manzana amarilla, y veo que está toda carcomida por dentro, con miles de pequeños gusanos blancos. La dejo en el plato pero mi hijo la coje para verla, haciendo que los gusanos caigan por encima de la mesa. Los recojo con la hoja de un largo cuchillo y los voy dejando en el plato. Tiro todo en una bolsa transparente con basura que había cerca, y para que no salgan, vuelvo a meterlo todo en otra, transparente también. Entonces veo que la que está dentro revienta haciendo un ruido sordo.

03/02/2010

Mi hija es rubia. En mi sueño llega a casa con el pelo negro azabache. Yo la veo rarísima y le digo que no me gusta nada como le queda ese pelo. Ella discute conmigo y me dice que quería cambiar de aspecto y que ella se veía muy guapa en el espejo. A mí no me gustaba nada nada.

15/01/2010

Voy a la tienda de Bellas Artes que está cerca de casa con la intención de hacerle una propuesta al tendero.“Te doy este dibujo mío a cambio de un lienzo en blanco”- pensaba decirle. Cuando llego habían muchos clientes, por lo que me daba vergüenza ponerlo en esa situación delante de todos. Después ellos harían lo mismo y el pobre se arruinaría (seguía pensando). Cuando llega mi turno, J. el tendero comienza a sacarme un montón de colores raros, recuerdo en especial un rojo muy intenso, precioso, pero demasiado líquido, como si fuera mercurocromo por la textura acuosa, no por el color. Era un rojo más oscuro, con una ligera tonalidad morada, como un vino tinto, pero más transparente. Después nos olvidamos de los colores y comenzamos a charlar (J., los demás clientes y yo). Incluso nos sentamos todos en el mostrador como si fuéramos adolescentes y comenzamos a filosofar. Uno de los clientes estaba a mi lado, pero no encima del mostrador sino de pie en el suelo. Éste se pone a hablar de su sobrina que acababa de cumplir 17 años y cuyos padres no dejaban salir con sus amigas a bailar o cosas de ese estilo. Yo le doy mi opinión diciendo que eso no estaba bien, que los padres podían aconsejarle buenas conductas, hablar con ella con franqueza diciendo lo que está bien y lo que está mal, pero nunca privarla de divertirse y conocer el mundo, ya que tarde o temprano se le vendría encima y peor si llegaba de golpe y porrazo. Prosigo diciendo que se suponía que ellos conocerían bien a su hija y que si ella no era muy influenciable no tendría por qué haber problemas, pues si las amigas se metían en algo peligroso ella no accedería fácilmente. Mientras voy diciendo todo esto miro a los demás para ver sus reacciones, buscando quizá alguna complicidad con ellos. Todos parecían estar de acuerdo conmigo, porque asentían con la cabeza como autómatas. Después de la charla comenzamos a bajar del mostrador. Muchos se despiden y van saliendo mientras que en la tienda sólo quedamos J., el cliente de la sobrina y yo. J. saca un vaso y empieza a preparar un mejunje extraño y me explica cómo se prepara: “echas alcohol de 90º, después tienes que sacarte agua del pecho...” y mientras dice esto veo que vierte un líquido rojo en el vaso, casi segura de que era sangre. Con los ojos como platos repito: “¿agua del pecho?, ¿y cómo es eso?”. J. y el cliente empiezan a reírse a carcajadas como burlándose de mí. J. me dice: “tómatelo, esta bebida se llama Stigmata”. Yo asustada me echo para atrás y digo que no. Ellos entonces cogen un vaso cada uno y se lo beben de un tirón. Todavía con el líquido en la boca sonríen (mofletes hinchados y labios apretados para que no saliera el líquido) mientras me miran con cara burlona.

14/01/2010

Estoy arreglando la casa cuando de pronto empiezo a sentirme mal, mareada y con ganas de vomitar. Mi marido me lleva al médico y estoy tumbada llena de aparatos por todos lados que usarán para examinarme. De repente estamos en casa otra vez y le digo a mi esposo que estoy embarazada. Me siento muy feliz. Él me abraza casi llorando de alegría, porque era algo que buscábamos hacía varios años. Enseguida me veo con un bebé entre mis brazos, un bebé precioso. Y lo que sentía al mirarlo y abrazarlo no puedo explicarlo. Era una felicidad tan grande que no me cabía en el pecho y sólo podía llorar mientras sonreía. Recuerdo que mi bebé tenía los ojos azules y ni yo ni mi marido los tenemos de ese color, los tenemos marrones. Entonces yo bromeaba con mi marido como que el niño no era de él y él fingía enojarse, pero ambos sabíamos que el niño era de los dos. Entonces yo contaba a la gente que mis padres me habían dicho que yo nací también con los ojos azules y que después se fueron oscureciendo y cambiando de color. Después me pongo a pensar que el niño había nacido muy pronto. Saco la cuenta de que el bebé no había estado en mi vientre ni cuatro meses y entonces veo que era imposible. Le digo a mi esposo que cómo era posible que el bebé haya nacido tan grande y hermoso con tan poco tiempo de gestación. Él sólo se encogía de hombros y no sabía darme una respuesta. Voy a buscar a mi bebé y no lo encuentro por ninguna parte. Empiezo a desesperarme y a gritar que dónde está... busco como loca por toda la casa y veo a mi padre que está en la cocina y le pregunto desesperada. Me dice: “¿tu bebé?, se te cayó ahí en la bici estática”. Entonces voy corriendo como loca a buscarlo y veo un conejito de peluche tirado en el suelo. Me arrodillo y lo abrazo y lo beso y lloro de alegría de haberlo encontrado. Pero entonces me doy cuenta de que el bebé había estado todo el tiempo en mi imaginación y que todos me habían seguido la corriente. Me sentía indignada y me decía a mí misma que estaba loca, que nunca tendría hijos y que todos me odiaban por no haberme abierto antes los ojos. La misma sensación de angustia permaneció en mí muchas horas después de haber despertado.